Disfruto los últimos sorbos de mi copa en mi momento pacharán, escuchando música mientras recuerdo cosas del día.
Esta tarde llegaba a casa a mi hora habitual. Venía pensando en la conversación que acababa de tener con dos compañeros de trabajo. Es fácil recordarla: se parece tanto a las que últimamente mantenemos con la familia, con los amigos. Conversaciones que hablan de cierres, despidos, prima de riesgo, crisis, todas ellas sin final porque cuanto más se habla peor es la situación que se describe. Un pozo sin fondo.












