Estaba aquí sentado, tomando una copa de pacharán a sorbitos, como a mí me gusta, y me sentía un poco perezoso para hacer nada. Y en esa especie de sopor dominical recuerdo todo lo que me cuentan de los cambios que la inteligencia artificial ha supuesto en el mundo académico, y cómo los estudiantes utilizan la IA para lograr hacer trabajos sin necesidad de abandonar esta cómoda pereza que hoy disfruto. Entonces pienso: ¿me escribiría a mí una entrada para el blog?
Escríbeme un monólogo con el pacharán.
¡Por supuesto! Aquí tienes un ejemplo de monólogo con el pacharán como protagonista:
Título: "Pacharán: el elixir de la conversación"