Pacharán Inteligente


Estaba aquí sentado, tomando una copa de pacharán a sorbitos, como a mí me gusta, y me sentía un poco perezoso para hacer nada. Y en esa especie de sopor dominical recuerdo todo lo que me cuentan de los cambios que la inteligencia artificial ha supuesto en el mundo académico, y cómo los estudiantes utilizan la IA para lograr hacer trabajos sin necesidad de abandonar esta cómoda pereza que hoy disfruto. Entonces pienso: ¿me escribiría a mí una entrada para el blog? 

Aquí os dejo el resultado de este ejercicio. Os adelanto que, salvo por un par de palabras, sería capaz de firmarlo y apropiarme de su autoría, como los alumnos al parecer están haciendo en institutos y universidades para presentar trabajos de aspecto suficientemente elaborado en los que sólo llama la atención la sorprendente ausencia de faltas ortográficas y errores de puntuación.
 

Escríbeme un monólogo con el pacharán.

¡Por supuesto! Aquí tienes un ejemplo de monólogo con el pacharán como protagonista:

Título: "Pacharán: el elixir de la conversación"

Pacharán BAINES: viviendo del pasado

Parece que hoy en la cena con la cuadrilla todos queremos esquivar los asuntos de actualidad. Con Trump, las guerras, la destrucción del clima y medio ambiente, la política nacional… casi parece mejor hablar del pasado. Y, a falta de experiencias de mili, nos da por hablar de nuestros hobbies.

Enseguida nos damos cuenta de que con los hobbies también hablamos en pasado: porque las aplicaciones móviles, las plataformas de streaming, el gimnasio y los videojuegos ya no dejan tiempo para aficiones. Lo de ir a clases de pintura o guitarra, hacer maquetas o dioramas, incluso los coleccionables son cosa de otros tiempos. 

Al mal tiempo, pocas endrinas


Vaya mes de marzo el que estamos teniendo. Y es que, acostumbrados los últimos años a marzos que mayean, nos ha pillado por sorpresa un marzo lluvioso y ventoso como nunca habíamos visto. Al menos, a los pacharaneros nos ha aportado tardes maravillosas para disfrutar viendo cómo el viento zarandea los árboles mientras damos pequeños sorbos a nuestra copa de pacharán.